Durante la infancia, el juego se considera un recurso fundamental con el que podemos proyectar, entender y gestionar nuestros pensamientos. Es mediante dinámicas lúdicas que se construye un espacio seguro en el que los niños proyectan temores personales, descargar emociones reprimidas, ensayar sus respuestas ante circunstancias frustrantes y fortalecer paulatinamente su autocontrol.
En esta entrada, aprenderemos lo esencial del juego como catalizador de emociones en niños y descubriremos los tipos de juegos ideales para lograr este objetivo.
Quizá te interese: Juegos para desarrollar la resiliencia infantil
¿Qué emociones se regulan a través del juego?

El juego infantil representa un excelente catalizador tanto emociones positivas como negativas. Todas requieren ser externadas, sentidas y reconocidas plenamente. Posteriormente a ello, y gracias a la práctica constante de las dinámicas lúdicas, se consigue la regulación.
- Manejo de la tristeza y de la frustración: El encararse a la decepción de no conseguir objetivos individuales o grupales, y el concluir en derrotas, permite que los niños aprendan a manejar progresivamente la frustración, la tristeza, y desde luego el enojo. Además, estas experiencias son imprescindibles para aprender nuestras estrategias y su correcta aplicación en momentos decisivos.
- Desarrollo de habilidades sociales en niños tímidos: Es importante alentar con una forma distinta a los niños cuyas habilidades para socializar o convivir con otros niños no son las “prototípicas”. Se trata de potenciar la expresión oral y corporal –siempre respetando los límites de los niños– con juegos y dinámicas de convivencia que les aseguren a estos peques un mejor desenvolvimiento social en distintos escenarios de su vida.
- Liberación de emociones reprimidas: Muchos niños son propensos a guardarse para sí una serie de emociones que se les ha inculcado como negativas. La irritabilidad, la furia, el hastío o la indignación son sólo algunas de ellas. No obstante, cuando participan en juegos, los peques pueden dejar fluir esas emociones y visualizarlas como parte de sí mismos sin tildarlas como un defecto.
- Gestión de ansiedad y temor: Con ciertos juegos –como lo veremos en líneas posteriores–, los chicos pueden procesar positivamente los factores o circunstancias que les producen sentimientos de temor y ansiedad en su día a día.
- Identificación del orgullo y la alegría: Uno de los aprendizajes más valiosos que se consiguen por medio del juego es que alcanzar metas y sentirse feliz y orgulloso de ello, está bien y hay que fomentarlo. El orgullo no siempre es sinónimo de arrogancia y estar feliz por nuestros propios logros no está relacionado con uno mismo no tiene
¿Qué Juegos Infantiles son ideales para el control de emociones?


Sigue leyendo: ¿Qué es el Mindfulness?
Te recomendamos: El Juego como terapia
Jugar significa el momento más divertido del día para cada niño, pero esta actividad es también el motor que los lleva a navegar en las profundidades del aprendizaje de sus emociones. Cuando se fomenta y se cuida un ambiente lúdico en la mayoría de los espacios dedicados al esparcimiento y a la educación de los niños, les garantizamos que su vida futura sea de equilibrio emocional y resiliencia frente a las vicisitudes.





