Más allá de la estética, el paisajismo en las áreas infantiles contribuye a crear entornos seguros; propicia el contacto permanente con la naturaleza; y transforma la concepción tradicional de las actividades al aire libre.
De hecho, esta propuesta se ha consolidado en numerosos parques públicos, logrando que los niños perciban el entorno natural como una evidente extensión de las zonas de juego.
A continuación, te presentamos los componentes clave del paisajismo para diseñar espacios infantiles óptimos, ideales para el juego, la exploración y el aprendizaje tanto de chicos como de grandes.

¿QUÉ ES EL PAISAJISMO?
Comencemos por lo básico y ello se trata de entender qué es el paisajismo. Pues bien, el paisajismo se encarga de gestionar y diseñar los aspectos estéticos, sensoriales y funcionales de los espacios abiertos.
Es a través de la colocación y coordinación de elementos naturales, artificiales y topográficos que se logra crear un entorno con mayor atractivo visual, pero que también cumple con ser sostenible y funcional para diversos propósitos.
¿Cómo se aplica el paisajismo en áreas infantiles?

Aunque es cierto que no hay un diseño universal de paisajismo que se aplique de la misma forma en todas las áreas infantiles, también lo es el hecho de que cuando se va a integrar un diseño de paisajismo para dichas áreas, se contemplan uno o varios elementos; siempre dependiendo del enfoque que se le dé al lugar.
A continuación, te enlistamos algunos de esos elementos:
- Vegetación: Este elemento es fundamental en todos los espacios públicos. La apuesta por árboles y plantas aromáticas (ambos endémicos de la comunidad) es la más fuerte en la actualidad para acercar a los pequeños a la exploración y diversificación de los juegos al aire libre. Aunado a otras bondades igualmente sólidas, como que:
- Los árboles endémicos ayudan a contrarrestar las altas temperaturas, los rayos UV, y que provean de sombra y áreas frescas.
- Las plantas con hojas y flores que permitan a los niños tener una experiencia olfativa, táctil y visual.
- Relieves en superficies: No hay nada mejor para un niño que realizar recorridos sobre superficies atípicas, como aquellas que son rugosas, en pendiente sobre colinas, o zigzagueantes con pequeñas rocas. Todas ellas permiten tener una experiencia desafiante y divertida para todos los niños.
- Elementos acuáticos: El agua tiene un potencial multifacético para aplicarlo como una herramienta sensorial en un área dedicada al juego infantil. Los aspersores, los espejos y muros de agua, así como las fuentes interactivas, son perfectos para que los niños inicien una interacción táctil, visual y olfativa.
- Combinando la naturaleza y lo artificial: El paisajismo en áreas infantiles recurre tanto al uso de materiales artificiales efectivos que son resultado de procesos respetuosos y amigables con el planeta; como también de materiales reciclados provenientes de recursos no renovables.
Por ejemplo, el uso de maderas tratadas y plásticos de alta resistencia demuestra que no hay por qué elegir un mundo y desechar otro; por el contrario, la clave del éxito está en combinar sus ventajas de forma simultánea.
¿Qué beneficios aporta el paisajismo a las áreas infantiles?
Cuando se trata de parques o áreas infantiles, el paisajismo prioriza la disposición de escenarios y elementos que fomenten actividades fundamentales para el desarrollo integral de los niños, como:
Sin duda, el paisajismo para áreas infantiles crea el escenario perfecto para que las infancias descubran nuevas formas de aprender jugando. Crean un entorno visualmente destacable, seguro y respetuoso con la biodiversidad de flora y fauna.
Por lo anterior, esta tendencia se sitúa como una de las inversiones más inteligentes para desarrolladores de proyectos habitacionales y recreativos.





