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Los parques dedicados a la inclusión de peques con alguna discapacidad auditiva requieren contar con características específicas que permita integrar las distintas capacidades de cada niño; sin olvidar lo imprescindible de conservar el matiz divertido propio de un escenario lúdico.
A continuación, te presentamos algunas de las más destacadas características que toda área de juegos para niños con discapacidad auditiva debe tener.
Cuantiosos estudios han demostrado que una de las dificultades a nivel físico que presentan los peques con discapacidad auditiva es el de mantener el equilibrio. Esto se debe a que las afecciones sobre el oído comprometen tanto al sistema vestibular (responsable del equilibrio y la postura), como a la estructura llamada cóclea, que, entre otras cosas, se encarga de todo el proceso de la audición.
Por tanto, los juegos que colaboran para desarrollar esta habilidad deben ser una constante inamovible en estos espacios infantiles. Algunos de los más comunes, pero siempre efectivos son:
- Columpio: Actualmente los hay de muy variados tipos, desde los que tienen canastas para niños pequeños, compartido para dos o más usuarios, o los que cuentan con aditamentos especiales para reforzar la seguridad.
- Puentes colgantes: Estos funcionan como juegos independientes o como parte de un Juego Modular. Los materiales que los constituyen aportan mayor o menor dificultad que pone a prueba las habilidades motrices de los niños.
- Trampolines: Saltar de forma constante en un trampolín mejora la coordinación corporal y el equilibrio. Los trampolines para exteriores incluso pueden ser instalados sobre el piso.
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Aunque los niños no escuchen, no quiere decir que no logren sentir las vibraciones que se emiten de juguetes musicales como las percusiones.
Estos son tan fáciles y accesibles de usar, pues no se requiere más que el uso de las manos y la cercanía del cuerpo.
Juguetes específicos, como los bongos, las congas y los tambores, son excelentes herramientas que favorecen la experimentación de los tiempos, el ritmo y la intensidad.
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Para los peques con discapacidad auditiva, las interacciones en las que se requiere estar cara a cara son momentos fundamentales para:
- Comunicarse por medio del lenguaje de señas de forma tranquila y efectiva.
- Interactuar y socializar con otros niños o adultos.
- Observar y entender cómo está conformado el entorno (Juegos infantiles, áreas deportivas, zonas de descanso, etc.).
Las mesas para picnic y las bancas infantiles son perfectas para dichos objetivos.
Si bien es cierto que contar con señalizaciones bien diseñadas, con colores llamativos, imágenes adecuadas y colocadas a una altura considerable es imprescindible en todo parque, lo es aún más para que chicos con discapacidad auditiva puedan informarse y realizar recorridos con mayor soltura y autonomía.

Hay aspectos específicos que deben cuidarse al integrar un Juego Infantil o una superficie en un área destinada para todos los niños. En especial, si alguno o varios de ellos usan un auxiliar auditivo externo o un implante coclear.
Se sugiere que se empleen materiales que no generen fricción y así se evite la producción de electricidad estática que dañe de forma parcial o total dichos auxiliares o implantes.
El metal en resbaladillas y toboganes, velarias para minimizar la exposición a altas temperaturas, así como el empleo de madera en otras partes de los juegos, funcionan bien para lograrlo.

Construir y mantener un espacio con las características que hemos enlistado podría parecer una tarea ardua, pero una vez que se ha conseguido, los beneficios son para todos los niños sin importar nada más que su aprendizaje y su diversión.











