Las áreas de Juegos Infantiles son fundamentales para el desarrollo físico y social de los niños, pero su éxito como escenario de convivencia, diversión y aprendizaje depende en gran medida de contar también con otros elementos igualmente importantes para la relajación y la comodidad. Nos referimos a las bancas de descanso.
Estos elementos del Mobiliario Urbano no son simples asientos. De hecho, son piezas clave que además fomentan la convivencia, el refuerzo de aprendizajes en los niños, e incluso la creación de lazos fraternales entre padres y cuidadores.
En este blog, exploramos cómo las bancas transforman la experiencia en los parques infantiles de chicos y grandes; y aportan características únicas a los entornos para hacerlos más inclusivos, seguros y acogedores para toda la familia.
Sigue leyendo: Beneficios del mobiliario urbano
Promueven el uso correcto de los juegos infantiles

En palabras simples: cuantas más bancas haya disponibles, menos personas se sentarán en los juegos. Es bastante común observar dentro de las áreas infantiles que los padres o sus acompañantes busquen un columpio, la salida de alguna resbaladilla, o un sube y baja para poder sentarse.
Esto no sólo contribuye a que los juegos se deterioren parcial o totalmente, y que aumente la probabilidad de que una parte o todo el juego deba ser reemplazado, e incluso removido de forma permanente.
La colocación de un número considerable de bancas a lo largo de las áreas infantiles ayudaría a evitar no sólo que los adultos, sino también los niños, utilicen los juegos para sentarse. Además de que fomenta una convivencia más amena entre los usuarios.
Aumentan el tiempo de permanencia
Mucho se habla de que las familias no dedican tiempo de calidad para convivir en espacios al aire libre. Pero también es cierto que hay pocas iniciativas para propiciar este tipo de convivencias. Un claro ejemplo de ello es la insuficiente cantidad de bancas y mesas picnic disponibles tanto en parques como plazas; que además tienden a ser incómodas y también están expuestas directas a los rayos solares.
Un equipamiento ergonómico, que brinde la mayor comodidad y accesibilidad (a quienes requieren de un aparato ortopédico para movilizarse), podría garantizarnos un notable incremento en la afluencia de visitantes por más tiempo no sólo durante los fines de semana, también por las tardes después de las horas laborales y de colegio.
Son puntos de descanso para chicos y grandes

Pese a que crea que los niños son incansables y nunca dejan de jugar mientras están en un área de juegos, lo cierto es que ellos también requieren de pequeños “breaks” para:
- Autorregularse o calmarse en caso de estar sobre estimulados.
- Hidratarse o ingerir algún snack.
- Reunirse con sus padres o cuidadores para conversar.
- Resguardar sus pertenencias, sin son mayores.
- Descansar y recuperar energía cuando lo requieran.
Lo más cercano y seguro a su espacio de juego son las bancas en las que pueden encontrar todo lo anterior. Además de que con ellas se les puede, desde edades tempranas:
- Fomentar el cuidado de sus objetos personales.
- Desarrollo gradual de autonomía (al hidratarse o alimentarse por cuenta propia).
- Pautas de autorregulación y seguimiento de indicaciones.
- Habilidades de convivencia con otros niños.
Optimizan la supervisión de padres a sus hijos

Permite a los padres y cuidadores vigilar a los niños de forma continua sin cansarse, reduciendo la probabilidad de accidentes. Esto es porque brindan una postura más cómoda y descansada; con una vista panorámica del área sin distracciones visuales constantes, de tal forma que es posible reaccionar de forma inmediata si un pequeño requiere asistencia tras una caída o la intervención en un conflicto.
Contribuyen a que los adultos se relacionen
Las bancas facilitan la interacción y socialización entre los adultos cuidadores de los niños, porque funcionan como un espacio común de encuentro casual y natural. Es decir, el hecho de estar sentados a una proximidad mesurada propicia que las conversaciones inicien sin presiones y de forma fluida.
Aunado a ello, pueden formar lazos entre padres para cuidar a los niños y crear una atmósfera más segura en el área de juegos.
Te recomendamos: Cómo diseñar un parque infantil
En conclusión, las bancas en las áreas infantiles son mucho más que un simple elemento de mobiliario urbano. Apostar por un diseño urbano con asientos adecuados es crear un compromiso por consolidar innovaciones permanentes en espacios públicos que promuevan el aprendizaje, la fraternidad, la inclusión y la funcionalidad para todas las generaciones.
Si requieres asesoría personalizada para tu proyecto infantil, contáctanos.
Contamos con una amplio catálogo de bancas para espacios públicos, colegios, conjuntos residenciales y más.





